Conversaciones con Gabriel: pinchando los globos de la ilusión

Sobre cómo somos creadores de nuestra realidad, la ilusión y el karma.



Una de mis mas grandes dificultades al vivir en el Norte siempre fue para mi el atravesar los días fríos y grises del invierno. El viento en Holanda hizo muchas veces que tuviera que caminar con esfuerzo para no volarme yo, para que no se volarán mis niños que llevaba de la mano. El caminar encogida y hasta tensa para poder atravesar la fuerza de la naturaleza en el viento, la lluvia, la nieve el frío que congela mi nariz y mis mejillas y las insuficientes tazas de té cuyo beneficio me dura muy poco. La ansiedad va creciendo y el corazón intenta llevar más sangre al cuerpo latiendo más veloz a ver si así logra calentar más, a ver si llego a destino y la adrenalina baja.


Luego de un largo ritual al elemento agua y varias horas de mantras me voy a dormir para comenzar el viaje mas espectacular de los últimos tiempos.


Abro mis ojos, del otro lado del velo y me encuentro en la cima del Everest. Parada en un valle pequeño (inventado por mi mente) observo el paisaje imponente de las altas montañas nevadas, los precipicios, el gris de las nubes y un sol débil que se deja entrever. Siento el viento helado que vuela mi pelo, miro a mi alrededor y no sé ni cómo llegué ni cómo voy a bajar. La ansiedad comienza a aumentar, los latidos del corazón se aceleran, la respiración se entrecorta, mi pecho comienza a sentir una presión desagradable y la vista se nubla causando algo así como un ligero mareo. Miro hacia todas partes pero solo veo montañas altísimas y precipicio. No tengo ni la menor idea de cómo bajar de allí, lo cual por supuesto me dejaría mas que tranquila vivir a nivel del mar, porque tierra firme estoy pisando.


En mi desesperar veo un ser blanco iluminado a mi derecha. Es alto y robusto, no era rubio pero tampoco moreno, su piel parecía bronceada seguramente por el reflejo del sol en la nieve.... no le vo alas pero su pecho emite una luz intensa de paz la cual al principio no me llega. Me mira, lo miro, él sabe que yo quiero bajar y con un gesto de su rostro me pregunta: "y bien? cómo bajamos?"

yo me acerco al abismo y solo veo un inmenso precipicio cuyo fin no se logra vislumbrar y mi corazón esta a 170pm mas o menos. Lo único que repito es "no puedo, no puedo, no sé, no puedo". El ser se pone frente a mi para que yo deje de mirar el precipicio y coloca sus ojos oscuros en mi me mira fijo y con seguridad y dice: "soy Gabriel, encantado de estar contigo"; parecía que tenía toda la eternidad para bajar de allí por su calma y su espera a que yo fijase mis ojos en él. Cuando finalmente lo hago de su pecho se emana una luz que me calma al menos lo suficiente para escucharlo.


G: - los obstáculos están en tu mente, si tu quieres puedes crear una escalera, esto es un sueño, puedes hacer lo que quieras. Hacemos una escalera?


Yo: está bien, lo intentaré.


El me toma del brazo para que me sienta más segura y caminamos hacia el borde del abismo, yo estoy tan llena de pánico que lloro, respiro entrecortado, me aferro a su brazo y la escalera me sale de piedra, un poco rota, con avalanchas... intento bajar pero a la segunda piedra que tengo como escalón ya no puedo seguir del susto y las piedras que caen.. decido volver a subir y digo una y otra vez "no puedo, no puedo, no puedo".

Gabriel entonces me ayuda a volver al valle en la montaña, me mira toca mis sienes y me dice:


-"Todo está en tu mente, el miedo es parte de tu ilusión, ahora respira la luz de mi pecho serénate y utiliza esa energía para crear una escalera mejor."


Respiro la luz de su pecho y me calmo solo un poquito mas. Me dirijo otra vez de su brazo al borde del abismo y creo una escalera de madera pero angosta, una vez mas cuando intento bajar me da miedo caerme por los costados y vuelvo a subir.


G: -"Todo es parte de la creación de tu mente, hay personas que suben una montaña para meditar y sienten terror a las ondas del mar. Hay personas que se sienten fuertes bajo la luz del sol y el calor y otras se ponen agresivas. Hay personas que ante el frío se angustian y otras respiran el viento helado de las montañas abriendo sus pechos y llenando sus pulmones. Todo está en tu mente. Ahora quiero que te enfoques en crear una escalera que te de total seguridad. Cómo tendría que ser de ancha, de grande, de empinada para que sintieras total seguridad al bajar?"


Me acerco ya bastante mas tranquila al borde del abismo, respiro la energia de Gabriel quien continuamente me mira con seguridad fijamente a mis ojos. Miro sus ojos y su seguridad es mi seguridad, sus brazos son mis brazos y su pecho llena el mio. No estoy totalmente en paz pero mucho mejor sí. Respiro profundo y libero el aire creando una escalera ancha, blanca con bordes dorados y muy larga, primero me sale demasiado empinada, la borro, hago otra igual pero con menos inclinación. Ahora si!


G: -Bajamos?

Yo: - Vamos!


Comienzo a bajar con Gabriel a mi derecha, en algún momento miro hacia mi izquierda y me pongo algo nerviosa de ver el precipicio entonces Gabriel dice "no pasa nada, mira!" y de repente a mi izquierda al borde de la escalera se llena de ángeles blancos que forman varias filas de seguridad para que yo no pueda caerme al vacío.


Al pasar la mitad de la escalera en descenso ya mi corazón va sereno, estoy aliviada, me siento fuerte, segura, muy bien.


Llegamos y estamos a nivel del mar, en una hermosa ciudad templada donde encuentro a mis amigos y continúa mi vida tranquilamente. Llega el día entonces, en que Gabriel se despide diciendo: "ahora ya es tiempo de que vuelva a ser invisible, ahora puedes seguir sin mi en la tierra pero conmigo del otro lado del velo. Seguiré aquí si me necesitas pero ya te enfocarás en tu vida en la tierra." Nos abrazamos, nuestros pechos se unen, somos uno, en tantra con el Arcángel Gabriel comprendo en mi sueño que he recibido una gran gran sabiduria.


Al día siguiente, durante mi día mi mente, mi razón interpreta el sueño y sus mensajes de sabiduría. Como nosotros mismos creamos nuestro sufrimiento y aunque estemos muy enredados podríamos liberarnos de ellos aún sintiéndonos tan mal como yo me sentía en el sueño si pudiéramos escuchar, sentir, comprender la ayuda que tenemos constantemente a nuestro lado. Al bajar el miedo podemos crear con mayor confianza pero no sólo eso sino que hay que crear aquello que mejor nos va para el momento que tenemos que superar. Por qué intentar enfrentar con dolor y sufrimiento? No será que el dolor y el sufrimiento nos lo estamos aplicando nosotros mismos cuando en verdad no hay ninguna necesidad de ello? Gabriel no juzgó como llevaba mi vida para ver el tamaño que tenía que tener mi escalera. Gabriel no se fijó cómo había sido de buena o mala niña para juzgar si todavía tenía que sufrir el miedo y el vértigo, él en todo momento me transmitió el crear el mejor y mas fácil modo de salir de esa situación incómoda. Entonces, llegó la noche y otra vez allí estaba yo.


Abro los ojos del otro lado del velo y estoy otra vez en la cima del Everest esta vez sentada meditando, a mi derecha sentado meditando conmigo estaba Gabriel. Hablamos un poco del clima del lugar, de lo bonito del paisaje. Yo no sé cómo voy a salir de allí pero ya no tengo miedo si está él, sé que vamos a co-crear entre su energia y la mía alguna forma de salir de allí.


Entonces pasa un globo aerostático con una persona que me invita a subir y bajarme en el globo. Yo no tengo mucho interés, miro a Gabriel y él me da un alfiler... pincho el globo, la persona cae lentamente sobre la montaña y se pone a meditar a mi izquierda, entrando en un trance muy profundo y teniendo sus propias visiones dentro de mi visión. Esta persona esta teniendo visiones dentro de mi visión! -le digo a Gabriel y él me responde -'todo es mente, todo es ilusión, la única verdad reside en el amor del alma y en su propia luz eterna, los enredos están creados por la mente, mira que simple es!" Entonces, toma el alfiler de mi mano y aquellas montañas que parecían alejadas entre precipicios y nubes grises, con el viento helado... con solo estirar su mano las toca un poquito con el alfiler y lentamente comienzan a desinflarse como si hubieran sido solo globos. Gabriel me mira cómplice, sonríe y pincha la montaña donde estamos meditando. El aire se va yendo lentamente y así vamos bajando, sentados en ese globo pinchado. Llegamos al nivel 0 y la nada, el vacío es lo único que existe, pero aún si no veo nada tengo consciencia con lo cual existo, Gabriel es consciencia y existe al lado mío. Puedo sentirlo, puedo percibirlo entonces le pregunto: 'Y ahora qué?" y responde sabiamente: "si todo es mente y creación de la consciencia ahora crea lo que mas te guste para ti en tu vida! tienes que volver a la vida en la tierra, entonces, crea tu mejor realidad! Dónde quieres vivir? qué trabajo quieres tener? cuáles serán tus relaciones? Pasamos juntos esta vida? Qué otros seres de luz quieres incorporar en tu sistema energético? A quienes quieres encontrar de otra vida? Si pasas aprendizajes elabora la mejor forma de resolverlos!!! Elige solo lo mejor para ti! No te limites!"


Así fue, como sonreí en total y plena confianza, me sentía una niña haciendo un dibujo en un lienzo muy grande llamado universo. Entonces regresé. Entonces, ahora todo aquello que sea diferente a mi nuevo dibujo se irá modificando con mi accionar junto a todos los hermosos seres del universo que me acompañan.


La interpretación de la sabiduría la dejo para cada uno de ustedes, así pueden dibujar con ella lo que mas les guste en su realidad cotidiana.


En amor,

Lusk Gurumay





54 vistas

© 2018 Lusk Gurumay

  • YouTube Social  Icon
  • w-facebook